Derrame de Repsol en Refineria La Pampilla en Ventanilla: cuatro años después del desastre ambiental que sigue sin solución

El 15 de enero de 2022, al rededor de 12 mil barriles de petróleo fueron vertidos en el mar de Ventanilla. Sucedio exactamente en la Refineria La Pampilla, que era operada por la empresa Repsol, este hecho fue considerado como uno de los mayores desastres ambientales del país.
Este acontecimiento provocó problemas ambientales y sociales debido a que contamino el mar y las playas de la zona. Además, también afecto económicamente a los pobladores que realizaban actividades que dependian directa o indirectamente de los recursos de este lugar, como pueden ser pescadores o comerciantes.
Cuatro años después de este suceso los pobladores siguen aún con el litoral contaminado, y sin una respuesta efectiva por parte de Repsol o el estado.
El biólogo marino Salvador Deza explicó que este desastre abarcó cerca de 114 kilometros de la costa peruana y llegó a más de 40 kilometros mar adentro, es decir que afecto una extensión mayor del oceano y no solo la zona donde rompe el oleaje. Nos comenta que el petroleo al ser una mezcla de compuestos químicos llamados Hidrocarburos posee una subrama de ellos, llamados Hidrocarburos Aromáticos policíclicos que son los más peligrosos y tóxicos para cualquier ser vivo. Entre ellos están el Benceno, el tolueno y el fenantreno que son nocivos y corrosivos en la mayoria de casos.
Este desastre afectó los cimientos del ecosistema acuatico y posteriormente a organismos mayores como peces, aves y mamiferos marinos que tambien sufrieron impactos significativos ya que se estima que murieron aproximadamente 1450 ejemplares en total.
Para los pobladores el impacto también fue duro, personas que viven en la zona nos comentan que la cantidad de gente que acude a sus playas es mucho menor que antes y que aunque los niños tienen prohibido entrar al mar por la contaminación, hay familias que aún así lo hacen pese a los riesgos que eso conlleva para su salud. La percepción de los locales es que la empresa no se ha hecho cargo del suceso a pesar de los años que han pasado y que además toda la zona está contaminada no solamente por el petróleo si no también por desechos y la falta de atención de la municipalidad.

El derrame de petróleo de La Pampilla ha hecho que años después del suceso veamos como los pobladores tienen percepciones de abandono y desconfianza por parte de la instituciones, especialmente en relación con la atención que hubo hacia el desastre.
Salvador nos señala que debido a los compuestos corrosivos y tóxicos, la biorremediación, es decir, que el propio ambiente elimine esos hidrocarburos es posible, pero que tardaría aproximadamente entre 20 y 25 años, y solo si el proceso ocurre sin interferencias, sin embargo, la actividad humana como el turismo o la pesca podria dificultar bastante la restauración ambiental. Por otro lado el tema de la contaminación humana es uno de los factores más criticos a nivel mundial causante de la pérdida de la biodiversidad marina casi total a escala global. Esta expulsa la diversidad y la riqueza de especies, incluidos los microorganismos que permiten eliminar los compuestos del derrame de petróleo. Son dos efectos que se refuerzan entre si e impiden la restauración del ambiente marino, retrasando aún más la recuperación del hábitat.
Este desastre nos deja el mensaje de tener más presente el tema de la contaminacion y lo que hacen los residuos en cualquier ecosistema. A como las empresas deben contar con personal capacitado y planes de mitigación frente a una problemática de esta magnitud, así como la transparencia para identificar un problema ya que no solo fue un tema del derrame si no una negligencia por parte de Repsol al no reconocer sus errores ni ser sinceros con la población. Salvador cierra advirtiendo: Si no cuidamos lo que tenemos, y que no todos los paises tienen, será muy tarde y nos arrepentiremos de nuestras decisiones.
